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UN
AÑO, UN SUEÑO
F.M. Universo 106.9 acaba de cumplir su primer año de vida, su
primer sueño. Es indudable que a lo largo de este tiempo se está
ganando una audiencia que la sigue, con una programación variada y
amena, en donde la música joven - muchas veces con la actuación de
las bandas en vivo -, los temas de actualidad y la cultura están
presentes junto a campañas de solidaridad social destinadas a
paliar las necesidades, por ejemplo, de escuelas carenciadas.
Por
César
Frías.
Un
oyente
de
V.
Pueyrredón
F.M. Universo 106.9 acaba de cumplir su primer año de vida, su
primer sueño. Es indudable que a lo largo de este tiempo se está ganando una
audiencia que la sigue, con una programación variada y amena, en donde la
música joven - muchas veces con la actuación de las bandas en vivo -, los
temas de actualidad y la cultura están presentes junto a campañas de
solidaridad social destinadas a paliar las necesidades, por ejemplo, de
escuelas carenciadas.
Es evidente que la emisora tiene todavía mucho camino por recorrer. Esto tiene
que hacer pensar a todos los que hacen sus programas y especialmente a sus
jóvenes directivos.
Si bien es cierto que la intención es la de hacer una radio comunitaria en
donde tengan cabida todas las manifestaciones y estén presentes todas las
edades, según se dice en sus promociones, y de la cual «Igualdad de
oportunidades» demuestra que esto es así y que se está en el buen camino, sin
embargo existen oyentes del barrio y áreas que todavía no encuentran su
espacio.
Faltan programas que difundan música de tango y folklore ya que hay en la zona
sitios en donde se canta tango y peñas en donde se toca y se baila folklore,
por donde han pasado y siguen pasando las grandes figuras de nuestro arte
popular, lo que demuestra el interés que hay por ellas. Y que podrían
constituir, por otro lado, una buena fuente de reportajes, notas y contactos
con artistas muchas veces internacionales. Algo similar podemos decir de la
actividad deportiva
Sin duda, el compromiso que implica la utilización de los medios de
comunicación es muy grande para todos los que tengan que ver con ellos, pues
«tienen que tener siempre presente el medio en donde están insertos». Decimos
esto porque observamos en varios programas de la emisora que sus conductores
parecen no tener presente esta regla de oro, ya que predomina en ellos una
temática escatológica y repetida, cuyo lenguaje, acorde a este tipo de
programas, es de tan bajo nivel y tan carente de imaginación (sólo comparable
a su soberbia) que asombran.
Lo que asombra también es que estos programas, algunos ya expulsados por los
vecinos de otros lugares (ver nota en el número anterior de este periódico),
vayan en horarios fácilmente accesibles a niños y adolescentes.
Ser libres no es hacer lo que se quiere, y menos si se está en un barrio como
el nuestro.
Piratear entrevistas telefónicas a «famosos» usando el nombre de otra emisora
como hace el programa «expulsado» no es una práctica que convenga a la buena
fama de nadie (ver la misma nota ya mencionada) ¿Por qué quemar así una
emisora que está luchando por ganar el corazón de la gente, y que en parte lo
está logrando con otro tipo de programas y de valores, con prácticas como
estas?
Quién va a sostener a F.M. Universo en todos sus aspectos, tanto moral,
intelectual como económico va a ser el barrio, con sus instituciones y su
gente. Estos programas son «aves de paso» que duran hasta que la gente se
aburre por su baja calidad o los vecinos los echan como en el caso citado.
Por suerte, frente a esta línea de programación existe otra que basa su éxito
en recursos legítimos.
Ellos apuestan a la inteligencia, al buen gusto, a la alta cultura, y al
ingenio con la difusión de la buena música de todos los géneros, el desarrollo
de temas siempre originales, la inclusión de temas literarios, históricos,
filosóficos, científicos y de interés general que pueden ser escuchados por
todos.
Programas como «Horas extras», «Tengo unas cuantas cosas para hacerte
escuchar», El hilo y el laberinto» «El bibliotecazo», «Ventanas abiertas»,
«¿Por qué a nosotros?» y «El laberinto» junto con «Igualdad de oportunidades»,
“Los abogados del Blues” constituyen una línea de programación que honra a
cualquier emisora y de la cual el barrio puede estar orgulloso. Programas como
éstos son los que demuestran que se puede hacer una radio comunitaria de muy
alta calidad con la mirada y los pies puestos en el barrio.
En este primer aniversario felicitamos a los directivos de F.M. Universo por
el esfuerzo que significa mantener una radio local y por sus logros de los
buenos programas, aunque algunos ya no estén. Por eso les decimos lo mejor que
se le puede decir a una radio: Los estamos escuchando
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