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Por
Mariana Vaccaro
Son
pocos los puntos de la capital donde se pueden comprar los boletos
mediante el uso de billetes, como Constitución, Chacarita, Ciudad
Universitaria; y aún así no son todas las empresas de transporte
las que ofrecen este servicio.
El
canal por excelencia para realizar las transacciones cambiarias
lógicamente es el banco, sin embargo, siguiendo la opción más
racional no se obtienen buenos resultados puesto que las entidades
bancarias no dan monedas.
Durante
la última semana de mayo consultamos en varias sucursales bancarias
de Villa Urquiza. En el Banco Ciudad no entregan cambio en monedas
argumentando que el Banco Central no las había enviado, por esta
razón sólo las iba a utilizar para dar vueltos. El panorama en el
Banco Provincia no fue más alentador "NO HAY MONEDAS" se
leía, en los carteles pegados en las ventanillas, y si uno hacía
caso omiso a la advertencia, con suerte, obtenía diez pesos en
monedas, "No nos mandan del Banco Central, tenemos que
racionarlas para que alcance para todos" explicó la cajera.
Sólo en el Banco Nación se podían cambiar hasta 500 pesos, a
pesar de que se exhibía el siguiente escrito: "debido a que
aún no llegó la remesa de monedas carecemos de las mismas",
puede inferirse que no es habitual el cambio de monedas por parte de
la institución en los últimos tiempos.
Esta
circunstancia de escasez de monedas en los bancos atenta contra los
derechos que tienen los usuarios. Según las normas de Circulación
Monetaria del Banco Central de la República Argentina, responsable
de hacerlas cumplir, se establece en la sección tres que "los
bancos comerciales minoristas tienen la obligación de proveer
cambio en billetes al público, al menos por un importe de $50, en
monedas a requerimiento del público en general. En caso contrario
estas entidades serán pasibles de la aplicación de una multa de
$1.000". A su vez, en otro punto de la misma sección se indica
que "el servicio de provisión de cambio es prestado por los
bancos minoristas con carácter irrenunciable, en el horario
habitual de atención al público y sin discriminar si el
presentante es o no cliente de la entidad".
Otras
de las vías para conseguir monedas solían ser las transacciones
habituales en los negocios de la zona. Sin embargo, en la actualidad
los comerciantes no disponen de cambio. El déficit de monedas
también los perjudica, la totalidad de los minoristas a quienes
consultamos contestó que los bancos no siempre les dan monedas, y
cuando les dan, a menudo no les alcanza.
Entre
los propietarios de kioscos de diarios y revistas y locutorios, la
insuficiencia de cambio afecta directamente su trabajo, "no se
puede sin monedas, tengo que negarme a vender si no tengo
cambio" comentó la dueña de un kiosco expresando lo mismo que
el resto de los kiosqueros consultados.
Los
dueños de locales más grandes se dirigen a las terminales de
colectivos como una buena opción para traerse consigo una cantidad
importante de cambio. Las empresas de transporte público, cumplen
en muchos casos la función de los bancos: distribuyen la moneda,
incluso algunas tienen empleados exclusivamente encargados de
repartirlas.
Quienes
trabajan en estas empresas aseguran que a ellos no les conviene que
la gente se quede sin monedas, ya que son fundamentales para que se
pueda hacer uso del servicio, por lo que entregan una parte al
público, lo restante se cambia en los bancos porque manejarse con
billetes es más práctico.
Si
el sistema para viajar es parte del problema ¿Por qué no se
cambia? En la calle circula una hipótesis sobre los motivos del
cobro en monedas: volver al corte de boletos es muy inseguro e
implementar un sistema de tarjeta magnética, como se hizo en
ciudades del interior, conlleva a otra pregunta ¿Quién recaudará
el dinero? Con el método actual, la empresa percibe directamente
las ganancias y no tiene que pagar nada a nadie; con el
procedimiento electrónico probablemente la plata se manejaría a
través de los bancos, intermediarios que cobrarían comisión. Esta
información que se difunde cada vez más en el ambiente de los
transportistas, tiene a los bancos como principales interesados en
que el sistema de cobro de pasaje se cambie.
En
este marco, visualizar una solución para un problema cuya verdadera
causa se relaciona con un juego de intereses que están fuera del
conocimiento de los ciudadanos es casi imposible.
Por
ahora la única herramienta disponible al alcance de la gente es
reclamar ante el Banco Central de la República Argentina cuando un
banco le niegue monedas al 0800-999-6663 o entrando a
www.clientebancario.bcra.gov.ar.
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