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Ignacio Di Toma Mues
Octubre 2006
Año V | Edición N° 51
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Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Octubre 2006
Ignacio Di Toma Mues: Los cristianos en general tienen un sentido muy sufrido de la religión. Quizás esto tenga mucho que ver con la idea tan machacada de que nacimos para vivir en el paraíso. ¿Qué paso? Dios nos expulsó y aquí estamos viviendo esta vida terrena y mundana por ser pecadores y malos.
Padre Fernando: Fijate qué metida está esta idea que lamentablemente en nuestra Fe cristiana hay oraciones así. Una oración tan linda como es "la Salve" tiene una parte que es terrible, habla del valle de lágrimas, del destierro. El mundo es un valle de lágrimas, es propia de una oración de una determinada época.
Ignacio: Bueno hay algunos fundamentalistas cristianos, sobre todo en algunas de las vertientes evangelistas, que pareciera que han descubierto a Dios después de pasar por el alcohol, las drogas, la prostitución... nunca un camino lindo y llano para llegar a Dios.
Padre Fernando: Es medio increíble ese camino para llegar a Dios... me parece que en ese tipo de cosas la Fe te ayuda, pero no te soluciona el problema. Hay cosas de nuestra constitución humana que la Fe no puede sanar. A mí me cuesta creer mucho en cosas tales como "de repente dejé de drogarme, de tomar" o "fui 20 años alcohólico" y porque conocí a Jesús dejé de serlo. Creo en el tipo que dejó de ser alcohólico porque tuvo la perseverancia de ir a "Alcohólicos Anónimos" y que su Fe lo ayudó a sostener ese compromiso. Me parece que ahí está el engaño, que muchas veces se hace desde determinados lugares de la Fe: si tenés Fe te vas a sanar y se solucionarán todos tus problemas. La Fe en realidad te ayuda en esa lucha que significa vivir.
Ignacio: Y con la Fe enfrentamos la muerte desde otro ángulo, por eso yo creo que para un cristiano de verdadera Fe la muerte no tendría que ser un problema, una preocupación.
Padre Fernando: No,... yo creo que es un problema. Porque justamente eso es la Fe, no es una ciencia. Es Fe. Digamos: yo puedo tener la idea interior de que después de la muerte está la vida, pero no tengo la evidencia. La ciencia da la evidencia, la Fe nos da la certeza. Para mí el máximo consuelo, en este tema, es Jesús. El sintió terror ante la muerte. Sudaba gotas de sangre.
Ignacio: Hasta dicen que dijo "porqué me abandonas Padre".
Padre Fernando: Me parece que es algo bien constitutivo de la naturaleza humana: no queremos morir, queremos perdurar. Le tenemos miedo a la muerte. Nos preguntamos: ¿y del otro lado qué hay?
Ignacio: Quizás en ciertas etapas de nuestras vidas le tenemos miedo a la muerte, y en otras vamos tomando conciencia de su proximidad y nos resignamos. Cuando comienzan las pérdidas de nuestros seres queridos poco a poco nos cansamos de ella... en lo personal no quisiera vivir tanto como para ver morir a mis hijos.
Padre Fernando: Ahí está la posibilidad del hombre de hacerse sabio de veras, de asumir con el paso de los años su propio límite, la finitud. Lo sabio es eso.
Ignacio: Quizás el tema de la Fe también pasa por la maduración. No creo en esos chicos que van a la Iglesia y que son muy religiosos. Es más inocencia de niño que Fe. Un padre, aunque no sea creyente, no le va a decir a su hijo "te vas a morir y te van a comer los gusanos". Quizás le dirá que se irá al cielo, y el niño le creerá desde su inocencia. La Fe es verdadera, en caso de llegar, cuando va madurando con nuestra vida.
Padre Fernando: Yo sí creo en la Fe de un niño, de alguien que no creció y no maduró.
Ignacio: Esa Fe está basada sólo en la inocencia. En cambio la Fe que llega después de haber vivido, de haber visto muchas cosas, y sin embargo decir: a pesar de todo creo. Esa es Fe verdadera. La parábola del sembrador: si el grano de la Fe crece y madura con buena raíz es genuina. En un determinado momento, más tarde que temprano, seguramente nos preguntaremos sobre el verdadero sentido de la vida, de nuestras vidas.
Padre Fernando: ¿cuál es el sentido de la vida humana?, la existencia ¿para qué?. Estas preguntas están presentes en todas las culturas y en todos los tiempos. Cada cual intenta darle una respuesta. A mí me aterra el tipo que tiene siempre las respuestas claras y para todo, sobre todo en el ámbito religioso. Yo prefiero al creyente que se anima a dudar, que se pregunta, que no tiene claridad para todo. En el momento que uno dice "Dios es esto", ponele la firma que eso no es Dios. Porque El, como yo lo concibo, es algo inabarcable. Uno se va aproximando, y descubriendo quién es Dios. Quien tiene respuesta para todo me parece que encuentra en la Fe un lindo sistema que le da seguridad en su vida y nada más.
Ignacio: La misma seguridad que te da una buena cuenta bancaria.
Padre Fernando: Claro, y quizás tiene un inconsciente tan "turro" que esa Fe le viene bien porque entonces le permite por lo menos estar en los parámetros de normalidad para vivir en la sociedad. Si le sacas la Fe, el tipo, quizás, es un degenerado de aquellos.
Ignacio: En este caso la Fe lo contiene pero no lo hace libre.
Padre Fernando: Claro, es un sistema que le da seguridad y me parece que la Fe es todo lo contrario. Es animarse a salir a la intemperie, a preguntarse, a cuestionarse, a descubrirse, a dudar... eso es parte de la Fe también.
Ignacio: Durante el levantamiento carapintada, el Coronel Aldo Rico, militar
Mural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra"; y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
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