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Ignacio Di Toma Mues
Noviembre 2008
Año VII | Edición N° 76
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Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Noviembre 2008

La Licenciada Ana Dones preside la Fundación para la Adaptación laboral y el desarrollo Autónomo del Discapacitado (F.A.L.D.A.D.) (1), es miembro de la Comisión directiva de la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (R.E.D.I.) e integra el Foro Social de Salud y Medio Ambiente.
Por Hernán Diez
- Hay una percepción social de la discapacidad mental bastante distinta de la que se suele tener sobre otras discapacidades, ¿no?
La gente confunde y cree que discapacidad mental es síndrome de down. Los chicos que trabajan en el taller tienen serios problemas porque cuando suben al colectivo, por ejemplo, el chofer asume que los pases son truchos. Yo he tenido serios problemas con la línea 110, ¿por qué? porque los chicos no son portadores de cara. De hecho los han bajado del colectivo. Bajar a uno de estos pibes en un lugar distinto es un peligro. Muchos de ellos son "puerta a puerta", es decir que aprendieron el recorrido de su casa hasta la parada de acá, si vos le cambiaste tres cuadras ya no saben dónde están. ¿Sabes cómo se llama eso legalmente?, "abandono de persona". Y he tenido serias agarradas y he tendido que ir a la comisaría a plantear: "Señores, las personas con discapacidad no son todas iguales, no sólo son down". Ese es el problema más serio: no los reconocen. A veces nosotros hemos planteado la necesidad de que nos dejen ir a dar charlas...
Yo tengo un hijo con discapacidad mental y él no se baja de un colectivo aunque lo maten, lo tiene claro… se sienta y espera, pero no se baja. Porque tiene una madre militante, porque él ha militado desde chico, y porque tiene derechos y los defiende a muerte. Yo le digo a los chicos de acá, del taller: "No se bajen de un colectivo, pidan que venga un policía". Y ellos dicen: "es que nos tratan mal".
- Esta cuestión de los colectivos, así como otras que tienen que ver con accesibilidad, seguramente que en muchos casos no deben ser problemas difíciles de solucionar.
Lo que nosotros hemos planteado siempre es que lo que debe ser sonoro para los ciegos debe ser visual para los sordos, y accesible para los motores. Esto no sucede. Y esto de entender que las personas con discapacidad mental no son sólo los down, sino todos los que tengan una patología que demuestre su certificado. Entonces terminaríamos con esto, pero no, porque la discapacidad no vende. Casualmente, ahora vendió con Gabriela Michetti lo que nunca había vendido. Cuando asumió como diputada y como presidenta del bloque, en una reunión que tuvimos con ella nos dijo que no iba a "guetificar" la discapacidad. Y después qué hizo, lo usó para su campaña. No hizo nada. Una persona que está en silla de ruedas adentro de la legislatura no hace accesible la legislatura, y cuando no anda el monta escalera, se hace subir. Cuando fueron las elecciones, a ella le tocó ir a votar a una escuela que por supuesto no era accesible. Entonces, cuando le preguntaron "qué pasó con la accesibilidad", ella contestó: "yo no tuve ningún problema porque la gente es gauchita". Esa señora puede discapacitarte a vos porque fuiste gauchito cuando levantaste su silla: con lo que pesa, te quebró la columna. Un edificio público tiene que ser accesible para cualquier ciudadano. Ella que está en silla de ruedas no hizo nunca que la legislatura fuera accesible. No hay un solo ascensor donde vos puedas subir.
- ¿La legislación sobre discapacidad tiene algún efecto sobre la realidad?
Sobran leyes, el problema es que no se cumplen. Argentina es uno de los países con más cantidad de leyes sobre discapacidad. La 22.431 es la ley marco sobre discapacidad y fue una ley que hizo Videla... Lo que pasó fue que en ese momento las Naciones Unidas estaban tratando el tema de la discapacidad y la junta militar, desprestigiada por las violaciones a los derechos humanos, sacó esta ley, que es muy amplia y trata diferentes temas en torno a la discapacidad. Ahí está todo dicho. Ahora bien, ¿cuánto se cumple de eso?
Podemos dividir a la discapacidad en cuatro áreas: salud, educación, trabajo y accesibilidad. Salud es una de las áreas más complicadas. Actualmente hay un serio problema de emergencia nutricional. Yo tuve recientemente una reunión en La Legislatura porque quieren sacar, antes de fin de año, una ley sobre emergencia nutricional, dada la cantidad de chicos desnutridos que existen y que ya no podemos esconder. La desnutrición produce discapacidad. ¿Dónde va la gente pobre?, a los centros de salud. Es poca la gente que va al hospital, normalmente van a los Centros de Salud (CESAC). Lo que hacen al encontrarse con una persona desnutrida es darle los nutrientes que le faltan. Pero cuando vuelve a la casa, vuelve a la desnutrición y las neuronas sin hierro ya han sido afectadas, eso no tiene posibilidad de recuperación. Ahora bien, si esto lo detectas en un primer momento, haciendo estimulación temprana podes darle una mejor calidad de vida a esa persona. Lo que pasa es que esto no existe ni en los CESAC, ni en los hospitales, ni en ninguna parte. Salvo en el Garraham y en el Gutiérrez, que obviamente están saturados. La ley 22.901 de salud establece que está cubierto todo lo que necesita una persona discapacitada. La ley habla de las obras sociales y dice que también debe cumplirlo el Estado. Esto es una broma, porque el Estado no cubre nada, no hay suministros. Es decir que la ley pasa a ser una letra muerta. Lo que nosotros estamos tratando de plantear con esta nueva ley de emergencia son este tipo de cosas. Lo que hemos planteado es la necesidad de la detección temprana de la desnutrición. Dos ejemplos: hace un tiempo vino al taller un adolescente para realizar una "provation" ordenada por un juez. Ese chico tenía menos comprensión y menos vocabulario que los chicos que trabajan acá. Recuerdo, también, un programa de televisión que se llamaba "El aguante". Se mostraba a las hinchadas de fútbol... Ahí se veía claramente el problema de la pobreza. "…Eh, loco, eh", decían los hinchas. Y no salían del "eh, loco". Realmente no pueden decir otra cosa, porque en muchos casos ahí hubo problemas de desnutrición.
- ¿Entonces hay casos en que la discapacidad mental puede producirse y supongo que también evitarse?
Eso desde ya. Discapacidad y pobreza van unidas, y muy unidas. Un chico que vive entre medio de la basura y trabaja de cartonero tiene dos problemas muy serios: uno, de salud, porque si se enferma, muere; otro es de aprendizaje. Pensá que un vaso de leche y un huevo por día es lo necesario para que el cerebro funcione. Pero no tienen ni eso. Cuando se llega a detectar esto el chico ya está en la escuela, y entonces son excluidos. Así, el círculo de violencia es cada vez es más grande. Una violencia que se ejerce sobre una persona que es indefensa.
Hablar de discapacidad ambiental, por ejemplo, también es hablar de discapacidad garantida. Riachuelo, zona contaminada. Las estadísticas acerca de la gente que vive en La Boca, Barracas y toda esa zona, dicen que lo que se encuentra en la sangre de estas personas es tolueno, benceno, y plomo. El plomo ataca el cerebro, el tolueno y el benceno te destruyen los riñones. Por lo tanto, o vas a estar conectado a una máquina de diálisis, o vas a tener el cerebro quemado por el plomo. Estamos siempre hablando de discapacidades que se pueden prevenir. En este sentido, uno de los temas más serios de la provincia de Buenos Aires está en González Catán, con el CEAMSE. Ahí también tenemos una situación similar.
Con respecto al trabajo, la ciudad de Buenos Aires tiene una ley que habla de un cupo del 5%. Esto significa que el Estado tiene la obligación de que un 5% del empleo, en el ámbito de la ciudad, se destine a las personas con discapacidad. En todo el país, este cupo debe ser de 4%. Sin embargo, el 99% de las personas con discapacidad no trabaja.
- ¿Cuál es la función de los talleres protegidos?
Dar trabajo a las personas con discapacidad que por distintas razones no pueden acceder al trabajo común. Esta es la función específica que determina la ley. Ahora, cuando una persona con discapacidad puede llegar a un trabajo común es necesario que haya una persona que lo acompañe hasta que pueda arreglarse solo. Aquí tenemos otra figura, que se llama "trabajo con apoyo". Entonces, la persona va a trabajar pero con alguien que, en un principio, lo acompaña. Después hay otra figura que se llama "grupo de trabajo protegido". Por ejemplo, dentro de una empresa puede haber tres o cuatro personas con discapacidad que trabajan allí como un grupo. Pero en Argentina sólo existen dos casos así.
En el caso de nuestro taller, tenemos el grave problema del precio del mercado… El mismo trabajo que nosotros hacemos acá se hace en España y ellos con el trabajo lograron un sueldo digno, obra social, aportes jubilatorios. En nuestro caso qué pasa. El precio que el mercado paga por nuestro trabajo es el precio villa miseria. Entonces, esto es un "como sí", porque ellos trabajan ocho horas por día, pero cuando nosotros facturamos nos damos cuenta que lo que queda es $100 pesos para cada uno.
Ahora, la ciudad de Buenos Aires sancionó una ley que establece la compra a talleres protegidos. Sin embargo, es una ley que terminó siendo una expresión de deseo, porque está escrita en condicional (habría, debería, podría…) Jamás en la vida logramos que nos compren. Hemos hecho todo lo posible para que se modifique ese artículo y se garantice la compra de la producción de los talleres. Por ejemplo, si los hospitales usan barbijos, nosotros podemos hacer barbijos.
Si yo decido cambiar el taller protegido por un centro de día, por cada chico que está aquí el Estado nos daría entre $1.500 y $1.800. Nosotros pondríamos a los chicos a hacer cualquier cosa y no tendríamos ningún problema. Para todo lo que sea asistencialismo el Estado te abre los brazos, pero cuando vos hablás de trabajo, de dignidad, de derechos humanos fundamentales, ahí es diferente. Por eso la ciudad solo tiene tres talleres protegidos, cuando en realidad serían necesarios veinte. ¿Dónde está la gente? En los centros de día, donde nunca van tener dignidad.
Mural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra"; y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
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