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Ignacio Di Toma Mues
Marzo 2007
Año VI | Edición N° 56
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Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Marzo 2007
Por Enzo Molino
En ocasión del día del agua, que se festejará el 22 de marzo, narraremos su historia a través de las fuentes, complejo monumental basado en la valorización del agua como elemento integrante de la arquitectura que con el tiempo adquirió un significado mágico y religioso.
La fuente en la antigua Grecia fue una pila excavada en la roca puesta al pie de un manantial. para luego convertirse en un monumento arquitectónico con sus chorros de agua contenidos en un pórtico sostenido por columnas o excavado en la roca.
Más tarde (las fuentes más célebres) tomaron el nombre de la Ninfa que vivía en el lugar y muchas de ellas eran decoradas con estatuas, frisas y cornisas.
En el mundo romano prevaleció la fuente pública con carácter utilitario. En Pompeya (sepultada por las cenizas del volcán Vesubio en el año 79 de nuestra era) existían simples pilas de piedras a lo largo de las calles donde el agua se conducía a través de una extensa red de tuberías.
En la Roma imperial tuvieron gran difusión las fuentes de las villas de los patricios, complejas y suntuosas, generalmente sobre modelos griegos como la de la Villa Trivoli del siglo II.
En la Edad Media las fuentes se redujeron a modestas pilas anexadas a las iglesias o a los mismos manantiales, pero al reanudarse la vida civil se restauraron los antiguos acueductos y se construyeron nuevas fuentes. Además reaparecieron en las plazas de las ciudades las fuentes monumentales. Célebres entre todas las fuentes tenemos a la Mayor de Perusa; la de San Giminiano y la de Gaia de Siena (Italia); las fuentes góticas con pináculos y estatuas de Nuremberg (Alemania).
En la misma Edad Media son interesantes las fuentes musulmanas o árabes, no por el aspecto monumental sino por la importancia de su arquitectura junto con la alberca (depósito de agua). La fuente más conocida es la de los Leones en la Alhambra de Granada (España); como las más antiguas la fuentes de Avellano en Granada y la de Concha Espina en Santander.
Durante el período del Renacimiento volvió a estar en auge la distinción entre fuentes públicas y privadas con la mejora de las técnicas hidráulicas, utilizándose en jardines, villas y palacios, además de adornar las plazas de las ciudades.
Famosa fue la fuente de Neptuno en la plaza de la Signoría de Florencia (Italia) construida en el 1571 por Bartolomeo Ammannati.
Más tarde sobresalió el estilo barroco, cuando la fuente adquirió importancia escenográfica de todo el conjunto (arquitectónico, escultórico y decorativo). Basta pensar a las fuentes del arquitecto Bernini (autor de las célebres columnas de la plaza San Pedro en Roma), en la fuente Barcaccia en plaza España, la de las Tortugas en plaza Navona y la del Tritón en la misma ciudad.
También podemos ver la mayor exaltación del agua en las denominadas "Exposiciones de aguas", fuentes monumentales erigidas para conmemorar los nuevos acueductos, como por ejemplo la fuente de Trevi en Roma, construida por Niccolo Salvi en 1732, considerada la más célebre del mundo.
Al siglo XVIII corresponde la magnífica colección de fuentes del palacio de San Ildefonso en Segovia (España). La mayor parte se deben a escultores franceses que inspirados en los modelos versallescos formaron a un grupo de escultores españoles como Francisco Gutiérrez y Juan Pascual de Mena, autores de las populares fuentes de La Cibeles y de Neptuno (Madrid), excelentes muestras del neoclasicismo académico.
En el siglo XIX la fuente decayó al nivel de ornamento urbano, pero la arquitectura contemporánea ha aportado algo nuevo, algunos diseñadores intentaron revivir loa antiguos surtidores de agua con espíritu moderno.
Otro tipo de fuentes ornamental y de espectáculo es la luminosa o mágica que tienen iluminados los surtidores de agua con diversas técnicas. Hoy día pueden contemplarse fuentes mágicas en la mayoría de las grandes ciudades: Copenhague, Londres, París, Roma, Viena, Berlín, etc.
En Buenos Aires tenemos dos fuentes mágicas frente a la entrada principal del Teatro Colón, de roca marmórea esculpidas a mano.
Por último queremos cerrar la nota diciendo que, en referencia al agua potable, debemos, (tenemos la obligación) de usar sólo lo necesario, sin hacer abuso de ella pues corremos el riesgo de no tener lo suficiente para nuestra calidad de vida en el futuro.
Mural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra"; y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
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