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Ignacio Di Toma Mues
Mayo 2007
Año VI | Edición N° 58
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Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Mayo 2007
Dentro de poco tiempo Villa Pueyrredón festejará sus primeros 100 años y parece oportuno en estos días cercanos a esta conmemoración contar la historia de alguien que ha dado su vida al servicio del prójimo y el más necesitado.
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ACCION SOLIDARIA
Por Ignacio Di Toma Mues
María Emilia Saig de Palacio, hija de sirio libaneses, nació hace casi 81 años en la casa que actualmente habita, sobre la calle Terrada, entre Cochrane y Larsen. Su vocación de servicio para la atención de los enfermos la llevó a elegir la profesión de enfermera a los 15 años. Cursó sus estudios en un anexo de la Cruz Roja ubicado en Amenábar y Republiquetas (actualmente Crisólogo Larralde).
En el año 1993 María Emilia Saig de Palacio fue nombrada "Vecina Solidaria" por la Municipalidad de Buenos Aires; y en el año 1999 ella y su esposo, Antonio, recibieron una distinción del Gobierno Nacional por "Hacer realidad el amor al prójimo"
Como integrante de la comunidad de la Iglesia Cristo Rey, junto a su esposo Antonio Palacio (86 años); al Padre Francisco Mascialino y a tantos otros vecinos solidarios, contribuyó al mejoramiento de la calidad de vida de los más necesitados.
Trabajó incansablemente como enfermera en el Hospital Pirovano y en el Sanatorio del Norte. Fue pionera en la atención de la salud en el barrio con la creación de la Policlínica Santa Teresita Gratuita.
Desde hace 34 años atiende en su casa en forma gratuita y junto a un grupo numeroso de vecinos, muchos de ellos pertenecientes a la comunidad de la parroquia Cristo Rey, visita y brinda su ayuda a los internados de los hospitales Borda y Moyano.
Su familia
Hablar sólo de ella sería una injusticia, ya que su numerosa familia también merece un párrafo aparte. Junto a su esposo, Antonio Palacio, crió a sus 12 hijos (9 propios y 3 adoptados) y hoy brinda todo su amor a sus 20 nietos y 5 bisnietos.
Nada fue fácil para María Emilia y Antonio. Debieron trabajar duro para dar, además de afecto, alimento y un provenir a su prole.
Y la patria que los vio nacer también les jugó fuerte. Su hija Margarita (Marga) fue secuestrada, junto a su esposo que aún continúa desaparecido, en el año 1975 durante el gobierno de Isabel Perón. En 1976 fue "blanqueada" y puesta a disposición del Poder Ejecutivo. Estuvo encarcelada en Villa Devoto durante casi 7 años. ¿Su delito?: haber trabajado junto a los curas villeros del Padre Carlos Mujica, asesinado por la triple A en mayo de 1974.
Cuenta María Emilia que sus hijos "venían a las villas con nosotros, con los sacerdotes Carlos Mujica; Alejandro Mayor, con Balza..." Respecto de su hija Marga, nos dice que ella trabajaba ayudando al pobre, al más necesitado en Villa Hidalgo. Mirta, hermana de Marga, nos da detalles de esos días: "luego que ella cae, empiezan a caer todos los demás y me piden que por un tiempo no vuelva. Nosotras formábamos parte de la comunidad que trabajaba con Mujica, con los curas villeros"
Hoy Marga sigue trabajando en Villa Hidalgo, construyó 3 jardines de infantes, es directora de uno de ellos (La Colmenita); creó una radio comunitaria (F.M. Reconquista 89.5); comedores infantiles que dan de comer a más de mil pibes de la zona y fue nombrada ciudadana ilustre de San Martín.
Durante la dictadura cívico militar (1976/83) el país vivió tiempos de zozobra. A fines del año 1978 casi se desencadena una guerra con Chile por el conflicto del canal de Beagle. Su hijo Mariano Alberto estuvo en la frontera velando las armas.
En el año 1982, en la guerra por Malvinas, otro de sus hijos, Antonio, estuvo 75 días en Puerto Argentino.
En medio de todos estos avatares, en el año 1973, María Emilia sufre un derrame cerebral razón por la cual debe dejar su trabajo como enfermera: "me retiraron por invalidez", pero "desde hace 34 años que atiendo en mi casa en forma gratuita porque si el Señor me regaló la vida, así se lo agradezco... y no porque no necesite... con la familia tan grande que tenemos".
Dispensario de Albarellos
A principios de la década del ’50, en un terreno de propiedad de Héctor Yáñez, miembro de la Liga de Padres de Cristo Rey, se levantaron, por iniciativa de María Emilia, dos habitaciones prefabricadas donde comenzaría a funcionar una sala de primeros auxilios.
"Había tanta gente pobre, que pobrecita no tenía donde ir, el Pirovano y el Zubizarreta les quedaban lejos" nos cuenta María Emilia.
Estaba ubicada sobre la Av. Albarellos, detrás del Convento de las Carmelitas Descalzas de Santa Teresita. Junto a ella en la salita trabajaban dos médicos: el Dr. Luis Barrera, en ese momento a punto de recibirse, y el Dr. Chiavacci, recién recibido.
Respecto del Dr. Barrera, vecino de Villa Pueyrredón, profesor de la Universidad de Buenos Aires, médico clínico y psiquiatra, María Emilia se deshace en elogios: "atendía a tantos enfermos, y de los tantos que atendía hay que ver si le cobra a alguien..."
Para levantar las dos casillas fue a ver a Luis Sandrini y a Tita Merello, a Radio El Mundo, para contarles del proyecto. Realizaron festivales y, además, participaron de un programa de radio llamado "Reinarás por un día".
La Sra. de Palacio así lo recuerda. "sabían del proyecto que se quería hacer en un lugar que era muy pobre, una zona donde había un arroyo que iba de Migueletes hasta Albarellos. Nosotros queríamos hacer esta obra porque era una forma de nuclear a la gente y con la gracia de Dios lo hicimos y ganamos nosotros en "Reinarás por un día".
Por esta participación consiguieron una camilla, vitrinas, un autoclave, para hervir las jeringas de vidrio. A su vez, el Instituto de Vacunación del Ministerio les enviaba las vacunas para los pibes del barrio. "De esta forma le aliviábamos el trabajo al Pirovano y al Zubizarreta" afirma María Emilia.
La Sra. de Palacio llegó a formar un equipo de 14 enfermeras, que trabajaban junto al Dr. Barrera y al Dr. Chiavacci.
La salita en el Barrio Gral. San Martín
El dispensario de Albarellos estaba quedando chico: "Hacia falta una habitación más por que las Carmelitas habían ofrecido un odontólogo" explica María Emilia.
Se habían terminado de construir varios pabellones nuevos en el barrio Gral. San Martín, y le solicitan al entonces intendente de la Ciudad, Gral. Fiorit, que les diera un lugar en uno de los pabellones nuevos. Finalmente se inaugura el 12 de octubre de 1957 la "Policlínica Santa Teresita Gratuita" en el pabellón 30, sobre la calle Ezeiza.
Para poder solventar los gastos de la nueva salita se armaron dos kiosquitos (uno estaba ubicado detrás del pabellón 27 y otro en Albarellos y Av. de los Constituyentes) atendido por voluntarios.
Se formó una Comisión para concretar este cometido que estaba presidida por el Sr. Héctor Yánez, y en la cual participaban entre otros: Don Antonio Palacio (esposo de María Emilia); el Padre Francisco Mascialino y los Dres. Barrera y Chiavacci.
"Fuimos por el barrio y convocamos a mucha gente que quería hacer cosas, y luego se creó un registro de socios benefactores de la salita".
Puntapié inicial del actual Centro de Salud
María Emilia quería más. Camino a su casa, sobre la calle Terrada, entre Ezeiza y Albarellos, vio que había dos terrenitos ocupados por un linyera.
"Conseguimos que le dieran a este señor un departamento en el barrio Gral. San Martín y empezamos a mandar cartas al Intendente para que los terrenos ya libres pudiesen ser usados para construir un Centro materno infantil" recuerda María Emilia.
En ese lugar está el actual Centro de Salud y Acción Comunitaria Nº 2 "Dr. Ramón Carrillo", inaugurado en el año 1965.
"Siendo enfermera del Hospital Pirovano le dije al Director: mire Ud. piense un poquito, si no tienen vocación de servicio no pueden ir a un lugar donde hay tanta necesidad, y yo creo que si no son los mejorcitos no pueden ir. Él me contesta que le estaba sacando lo mejor y yo le respondo: piénselo Doctor y que su corazón le hable. Al día siguiente firmó todo y cuando se terminó la obra, vinieron para la Salita uno mejor que otro. Pasaron más de 40 años en que no fui más a la Salita de la calle Terrada. Cuando estuvo terminada y completo el servicio dije ‘ya está hecho’"
Mural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra"; y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
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