Director Propietario & Editor Responsable
Ignacio Di Toma Mues
Diciembre 2008
Año VII | Edición N° 77
Zamudio 5031 | Ciudad de Buenos Aires
redaccion@elbarriopueyrredon.com.ar
Reg. Prop. Intelectual 802.024 / Ley 11.723
Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Diciembre 2008
Desde el 15 de septiembre funciona en la Ciudad de Buenos Aires la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia. Atiende en Lavalle 1250 de lunes a domingo (inclusive feriados) las 24 horas del día. En los tres primeros meses de vida ya atendió 1.360 casos.
Nota vinculada: Femicidios
Por Mariana Vaccaro
La Oficina de Violencia Doméstica está integrada por personal administrativo y siete equipos de profesionales encargados de analizar cada caso para luego realizar la derivación correspondiente a la justicia civil, penal, correccional de la Ciudad o a los servicios de salud.
El edificio que la alberga está en perfectas condiciones, cuenta con varias habitaciones para atender a las víctimas, un consultorio médico, una sala de espera y un espacio con juegos para los niños. Lo descripto contrasta bastante con el resto de las instituciones que tratan la violencia doméstica.
Cada equipo de trabajo está formado por dos asistentes sociales, dos psicólogos/as, dos abogados/as y un médico/a (que está solo para los casos de lesiones físicas)
Durante el período de capacitación, estos equipos de profesionales definieron los protocolos de atención y acordaron qué la línea teórica que usarían es la "Teoría de género" y que, según nos explica una de las asistentes sociales de la Oficina de Violencia Doméstica, esto se relaciona con que "vivimos en una sociedad patriarcal", que atraviesa a todas las disciplinas, muy ligado a los estereotipos femeninos o hacia los niños con connotación negativa.
Se estima que el 98% de la violencia doméstica está dirigida hacia la mujer y hacia los niños.
En el caso de los niños es muy dicil el tema de la denuncia porque los menores la deben hacer a través de los adultos y generalmente son dañados por sus progenitores y no por personas extrañas. En la mayoría de los casos la denuncia la hace la madre con respecto al padre, aunque no es muy fácil porque el hombre que ejerce violencia hacia los niños la está ejerciendo también hacia la mujer.
Hasta ahora en la Oficina de Violencia Doméstica se atendieron 1.360 casos; el 80 % de las denuncias está hecha por mujeres y el 63 % de los denunciados, son hombres. En menor medida, pero cada vez más, hay denuncias de maltrato a ancianos, generalmente a través del abuso económico y la agresión física.
Cuando una víctima de violencia doméstica llega a ésta oficina, en primera instancia es atendida por una coordinadora que hace la entrevista de admisión, toma los datos y determina el equipo que atenderá el caso, conformado por dos personas que pueden ser: psicólogo/a y abogado/a; asistente social y abogado/a ó psicólogo/a y asistente social.
La admisión es para quienes presentan cuadros de violencia en forma crónica, constante, y que está produciendo un daño.
Una vez ingresada es entrevistada por el equipo designado en una sala acondicionada con los elementos necesarios para que la persona este cómoda y se labra finalmente el acta de denuncia.
Terminada esta parte del proceso, la declarante lee el acta, y se le pide su consentimiento para canalizar oficialmente la denuncia.
En el caso de que se la envié a la Justicia Civil, en el marco de la Ley 24.417 (Violencia Familiar), se piden las medidas preventivas de protección que son: exclusión de la persona agresiva del hogar por los primeros tres meses, y en el supuesto de la existencia de menores, hijos de los involucrados, cuota de alimentos en 72 horas para los niños y régimen de visita. Al agresor se lo cita para ponerlo en conocimiento de las medidas adoptadas.
En caso de que la víctima tenga lesiones físicas el expediente también va a la Justicia Penal.
Por otro lado, el psicólogo y el asistente social hacen un "Informe de Riesgo" que cuenta con indicadores sobre los distintos tipos de violencia: física; emocional (verbal); económica (cuando la persona no puede disponer del dinero y se utiliza este elemento para extorsionarla); violencia ambiental (estos no son daños en el cuerpo sino en el entorno, el agresor rompe todos los objetos de valor de la víctima); el aislamiento (es cuando se le corta los vínculos con las personas que la víctima ama); y la violencia sexual (cuando es obligada a tener relaciones cuando no lo desea).
Si bien podría pensarse que la violencia pertenece sólo a una parte de la sociedad, en realidad ésta atraviesa todos los niveles sociales; quienes se acercan a la Oficina de Violencia Doméstica no provienen de un solo nivel socio-económico, los hay profesionales, docentes, comerciantes, empleadas domésticas, aunque, en el caso de los más pobres, muchas veces no pueden acceder a esta instancia por falta de información y por un cuestión de distancias.
Las personas que se acercaron a esta dependencia de la Corte Suprema de Justicia se enteraron de su existencia por Internet; porque las derivaron desde las comisarías, o llamaron al 137 que corresponde a las brigadas móviles del programa nacional "Las víctimas contra la violencia", que dirige la Dra. Eva Giberti.
Hasta la fecha no se recibieron derivaciones desde los hospitales porteños (ante las agresiones físicas las víctimas suelen dirigirse primeramente a estos lugares). Esta falencia se debe a que el Gobierno de la Ciudad no puso aún oficialmente en conocimiento (a través de una circular dirigida a las autoridades de los hospitales públicos) de la existencia de esta nueva oficina.
La totalidad de las víctimas que se atienden en la Oficina de Violencia Doméstica son habitantes de la ciudad, porque los jueces de la Provincia de Buenos Aires no aceptan sus informes con el valor de peritaje. Para que esto ocurra tendría que firmarse un convenio entre la Corte de la Nación y la Corte de la Provincia.
El valor de los Informes de Riesgo radica en que la víctima no tiene que volver a relatar todo ante el juez. Esto último es muy importante, porque de esta manera se evita la "re-victimización".
Según los especialistas, que la víctima tenga que repetir varias veces lo mismo hace que ésta tenga la impresión de que no le creen, y esto genera maltrato en el sujeto, de por sí ya dañado.
Aunque no está muy difundida las actividades de esta oficina, los jueces (que en un principio se mostraban reticentes) hoy se muestran conformes.
Quizás, y así lo esperamos, esta experiencia piloto deje de serlo y pueda ampliarse y abarcar la totalidad del país.
Mural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra"; y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
© Todos Los derechos Reservados 2011 ~ Rei-Elk ~