Director Propietario & Editor Responsable
Ignacio Di Toma Mues
Noviembre 2010
Año IX | Edición N° 100
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Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Noviembre 2010
El 17 de noviembre se desarrolló en el salón Intersecretarías de la Legislatura de la Ciudad la Audiencia Pública referida al proyecto de ley que desafecta una zona (de los barrios de Pueyrredón y Devoto) del distrito de zonificación R2aII (residencial general de densidad alta) y lo redefine como R2aII (residencial general de densidad alta).
El proyecto, aprobado en primera lectura en agosto del año pasado, afecta al polígono delimitado por las calles Gavilán; Vallejos; Campana; Av. Mosconi; Llavallol; Carlos Antonio López; Av. San Martín; Griveo; Condarco; Av. Mosconi y Gavilán. Quedan excluidos de esta modificación los frentistas a la Av. Mosconi, entre Gavilán y Helguera; y los frentistas de la Av. San Martín, entre C.A. López y Griveo, que mantienen su actual distrito de zonificación C3II que permite construcciones de hasta 15 pisos.
La audiencia, que tuvo una duración de dos horas, estuvo presidida por el diputado de Proyecto Sur, Adrián Camps, integrante de la Comisión de Planeamiento Urbano y contó con la participación de 22 oradores, entre las cuales estaba el legislador de la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya; Juan Cancelo de “Vecinos por las casas bajas” y la Sra. Sandra Gallelli, propietaria de la inmobiliaria Gallelli & Asociados.
La mayoría de los participantes expresó su apoyo al proyecto de ley de autoría del legislador del PRO, Álvaro González, impulsada por la agrupación “Vecinos por las casas bajas”, en su mayoría habitantes de Villa Pueyrredón.
La Sra. Marcela de Grande, afirmó al inicio de su exposición que “quiero decir, en representación de los jóvenes, que tampoco queremos vivir en barrios llenos de edificios, si era necesario decirlo. Por otro lado, no nos riamos, porque una cosa es la paja en el ojo ajeno, una cosa es el edificio que hicieron al lado. Dicen: “¡Tanta exageración, que se jodió la salud; mirá, por un edificio tanto escándalo!” Bueno, tengamos en cuenta –ustedes, constructores, arquitectos o inmobiliarias–, que nosotros somos personas. Yo me jugaría a que ninguno de los constructores vive en uno de esos monoambientes. Me gustaría conocer a uno que viva en uno de los monoambientes”… y agregó que “nosotros en el barrio hemos respetado a los constructores que respetaban las leyes. Que eso quede bien claro. Por el lado de Del Carril, en “Salvemos al Barrio”, nunca se ha hecho una denuncia o una clausura que no tuviera que ver con el respeto de la ley y de las normas de construcción” y advirtió que “la gente que pagó por departamentos que no tenían permisos de obra otorgados ahora son víctimas de este problema. Hay personas que pagaron por adelantado departamentos que se construyeron fuera de la ley y ahora están clausurados y piensan que las agrupaciones vecinales tienen la culpa”.
La Sra. María Andrea Picollo, se mostró en desacuerdo con la rezonificación: “Hice una evaluación de las zonas que son bajas en Villa Pueyrredón y de las que son para el crecimiento del barrio. La mayoría, casi el 85 por ciento de Villa Pueyrredón, tiene una zonificación para casas bajas y queda sólo una franja para casas altas. Con lo que no estoy de acuerdo es con el crecimiento indiscriminado. No estoy de acuerdo con la mala construcción. No estoy de acuerdo en que se hagan las cosas mal y no se supervise. No estoy de acuerdo con que la seguridad sea pasada por alto” y dijo que “es parte del crecimiento del barrio que, a raíz de las construcciones – algunas buenas, porque hay algunas buenas, no todas son malas –, tenemos nuevos negocios. Yo hace 20 años que estoy en el barrio y antes la gente ponía un negocio en la calle Mosconi, que era una de las principales junto con Artigas, y al poco tiempo ese negocio se cerraba. En cambio, ahora están apareciendo y se está valorizando nuestro barrio. Se está valorizando para todos nosotros, no para alguien nada más, tanto para los que viven en la zona de zonificación baja, como para los que viven en la zonificación alta”.
Por último agregó que: “Estoy de acuerdo con el control y con la fiscalización de las obras, sobre todo con el tema de la seguridad y la necesidad de infraestructura. Pero no estoy de acuerdo con el cambio de zonificación del polígono Vallejos. Debemos repensar conjuntamente esto con los perjuicios que este cambio ocasionaría para todos, porque un barrio que no crece es también un barrio que muere”.
La Sra. Sandra Gallelli comenzó su exposición aludiendo a su actividad comercial: “la mayoría me conoce. Tengo una inmobiliaria. No represento a las inmobiliarias, sino a mí misma, tal como se hace en las audiencias de este tipo”. Luego aseguró que “todos estamos hablando de intereses particulares. Todos lo hacemos teniendo en cuenta las visiones particulares que tenemos sobre nuestro barrio…todos tenemos derecho a la libre disponibilidad de nuestras propiedades, porque así lo establece la Constitución. De modo tal que si alguien quiso vender su propiedad para que se construyera un edificio, tenía todo el derecho de hacerlo, como todos, porque la Constitución nos lo permite; tenemos derecho a la vivienda y a que nuestros hijos vivan y crezcan en Villa Pueyrredón, como yo lo hago desde hace 48 años. Y si tengo posibilidad de comprar algo chico para mis hijos, será algo chico, porque tampoco se quieren ir del barrio”.
Además dijo que se estaba menospreciando lo que establece el Código de Planeamiento Urbano ya que éste, argumentó, “determinó que Villa Pueyrredón fuera apenas las avenidas Del Carril, Mosconi, Griveo, Carlos Antonio López, Mistral y Vallejos. El resto de Villa Pueyrredón tiene un FOT bajo. Fue inexplicable que se prohibiera el FOT sobre la Avenida Del Carril, cuando la verdad que podía haber quedado Del Carril y Mosconi como únicas alternativas para edificios”.
Por último, explicó que lleva 48 años viviendo en Villa Pueyrredón y que “mis padres vivieron en Villa Pueyrredón y mis hijos viven en Villa Pueyrredón. También somos vecinos que vivimos o vamos a vivir en edificios y sentimos que nuestra opinión no fue escuchada, ni en esta reunión ni en la que se hizo sobre la traza de Del Carril” y solicitó que se concluyan las obras paralizadas “porque estamos viviendo y conviviendo con edificios abandonados, con el riesgo real de ser ocupados, con el deterioro de las propiedades linderas, la disminución del valor de las propiedades, las plagas, roedores, alimañas y, lo que no es menor, grandes perjuicios económicos a los futuros habitantes, comerciantes y desarrolladores de la zona”
El Sr. Ariel Venneri, se refirió, entre otros puntos, al mito de que las nuevas construcciones en el barrio son para cubrir la demanda de viviendas que hay en la ciudad: “de acuerdo con datos de la Dirección de Registro Estadístico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la tasa de crecimiento en la Ciudad de Buenos Aires es diez veces inferior al promedio nacional, y la demanda insatisfecha de unidades es de sectores medios bajos, que nunca pueden pagar 1800 dólares el metro cuadrado” y agregó que “más del 95 por ciento de los edificios construidos en Villa Pueyrredón son de uno y dos ambientes. De ese 95 por ciento, el 70 por ciento se vende a inversores, no a gente que compra su departamento. ¿Qué pasa? Eso agrava el problema, porque el que no tiene la opción de acceder a la vivienda social, tiene que alquilar. Si alquila, ese flujo de dinero no lo puede destinar a un crédito hipotecario. Conclusión: el problema es cada vez mayor. No cubre ninguna demanda insatisfecha”.
También se refirió al rol del estado en este tema y la ineficiente labor del Instituto de la Vivienda de la Ciudad: “al 30 de septiembre del año 2010, hace un mes – el último dato publicado –, del presupuesto para la construcción de viviendas sociales, que es la que debería cubrir esa demanda insatisfecha, el Gobierno ejecutó partidas por un 3 por ciento”.
En cuanto a los damnificados por las obras paralizadas, el Sr. Osvaldo Saredi expresó que los edificios que tenían todo en regla no fueron afectados y que la lucha de los vecinos no tiene nada que ver con la clausura de 19 obras “los edificios no se terminaron por un problema que tienen ellos (las empresas constructoras) con la construcción” y le pidió a los vecinos afectados “que se acerquen a nosotros. Tenemos toda la documentación para que inicien las acciones judiciales a las inmobiliarias que le han vendido esos edificios”.
Hay 19 obras suspendidas por la justicia por la falsificación de los permisos de demolición. En este sentido Saredi aseguró que la obra (paralizada) de Av. del Carril 2113 y 2117 (comercializada por Gallelli & Asociados) son dos edificios distintos con una misma estructura.
Por su parte, Juan Cancelo, integrante de “Vecinos por las casas bajas” se refirió a los daños que está produciendo la especulación inmobiliaria y dijo, entre otras cosas que: “un árbol, como un pino de más de sesenta años de vida, es la corporización del viento. Es más, el follaje de un árbol es el modo en que el viento cobra vida sonora. A nadie se le escapa que un árbol proyecta sombra hacia diversos territorios propios y vecinos. Lo más inevitable de abordar y que nadie puede desconocer: un árbol, como símbolo de la naturaleza es, en sí mismo, la fuente de oxígeno, humedad, aroma y equilibrio climático que no puede, ni debe, ser reemplazado por el cemento. No existe causa sustentable que pueda defender lo contrario, ni el déficit habitacional, ni el desempleo, ni el supuesto progreso, salvo que ante lo expuesto logremos hacernos los distraídos frente al desmedido apetito oportunista de inescrupulosos inversores que con la excusa de sus emprendimientos edilicios, en verdad, sólo miran los futuros réditos económicos que obtendrán. La ecuación para ellos es muy simple y directa; en la misma medida en que van derribando casas y destruyendo añosos árboles, multiplican por diez su inversión, mientras empobrecen la calidad de vida de muchos vecinos”.
En otra parte de su alocución Cancelo pregunto: ¿para qué o quién se construye en Buenos Aires?: “en un contexto general de escasez de crédito inmobiliario, quienes compran estas unidades lo hacen generalmente para alquilarlas o como una manera de resguardar el valor del dinero. Por eso no importa demasiado la calidad entregada, sino la renta que se podrá obtener de ellas. Quienes padecerán la mala calidad de los departamentos no serán los propietarios, sino sus inquilinos” y cerró proponiendo a los integrantes de la Comisión de Planeamiento Urbano que “soliciten un estudio o relevamiento definitivo de lo que se ha edificado en los barrios más concentrados en los últimos siete años, para ver qué porcentaje de lo construido está habitado, cuál es el porcentual de viviendas que se considera que puede albergar a una familia y cuál es el tiempo de permanencia medio de esa familia en las nuevas edificaciones. Así tendremos en forma cuantitativa una respuesta concreta a lo que estamos presintiendo como una estafa a los vecinos de la ciudad. Un edificio de 8 pisos no es la solución al problema de la vivienda”.
El diputado Abrevaya planteó que en distintas ciudades del mundo se planifica la construcción: “Las grandes ciudades del mundo planifican de tal manera que vos no podés construir en altura en todos los barrios. Por ejemplo: no podés construir en altura en Londres, Madrid, París; en Norteamérica, no podés hacerlo en Boston; es más, si en Georgetown, que es un barrio de Washington, pretendés mover una ventana, le tenés que preguntar a la comisión de vecinos, y si no responde al material, no te lo aprueban y no podés cambiarlo. Es decir, en algún punto, todas las ciudades se plantan y dicen: “Acá sí” o “Acá no”. Justamente, lo que está en debate es hacia dónde crece, y hacia dónde y cuánto se puede construir”.
Respecto a la cantidad de pisos Abrevaya propuso que “los tres pisos también son una forma de crecimiento –en ese sentido, he presentado un proyecto–; es más, pueden ser cuatro o dos, pero hay otras formas de planificar el crecimiento, sin que el barrio pierda luz, el aire y sin que la Ciudad deje de crecer. Esto es lo que significa “planificar”. Por eso, es bueno escucharse en las audiencias, porque podemos ver ambas campanas. Además, la Ciudad necesita crecer, pero en forma controlada”.
Para finalizar su exposición hizo hincapié en que la demanda de viviendas en la ciudad esta dada por parte de familias provenientes de los sectores de bajos ingresos: “la Ciudad no ha crecido, salvo en los asentamientos y las villas. ¿Por qué? Porque laboralmente demanda y es imposible, para quien cobra un sueldo bajo, viajar y gastar una cantidad de horas desde provincia hacia acá. Entonces, se trasladan, y la Ciudad no está proveyendo de ese tipo de viviendas. Así que es difícil que el mercado impulse ese tipo de viviendas, lo tiene que hacer el Estado. Ésas son las discusiones que estamos dando. Yo no sé si tenemos razón, pero son los ejes”.
Mural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra"; y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
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