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Ignacio Di Toma Mues
Agosto 2011
Año X | Edición N° 96
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Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Agosto 2011
Al cumplirse 35 años del asesinato del Obispo de la Rioja, Enrique Angelelli, reeditamos el “diálogo con alma y cuerpo” (publicado en diciembre de 2006) entre Fernando Parodi, ex sacerdote (párroco de la iglesia Cristo Rey entre 1996 y 2006) y el director de “El Barrio Villa Pueyrredón”, Ignacio Di Toma Mues.
"La vida de la Iglesia riojana y en particular la de Mons. Angelelli y la de sus colaboradores más inmediatos (presbíteros, religiosas y laicos) transcurría entre las zozobras y los agravios, las confusiones y las intimidaciones, las amenazas y la muerte, la cárcel y las torturas... un persistente amedrentamiento, fruto entre otros motivos de las calumnias malintencionadas y de los silencios indiferentes y culposos"
Párrafo extraído del libro “Mons. Enrique Angelelli. Pastor que evangeliza promoviendo integralmente al hombre” escrito por el Presbítero, y Doctor en teología, Luis O. Liberti.
Fernando Parodi: Quienes estaban muy cerca del Obispo Angelelli cuentan que él estaba plenamente consciente de lo que le iba a pasar. Pero esto se dio en todos los mártires que han muerto en estos últimos años. Con el padre Mujica pasó lo mismo; sin embargo el mayor temor de él – esto lo contó un cura muy amigo de Mujica – era que lo echaran de la Iglesia. Sabía que lo iban a matar, pero de eso no tenía miedo. Es llamativo saber que ellos tenían conciencia, y claridad, que la muerte les iba a llegar “ahora”. Esto tiene que ver con el compromiso.
Ignacio Di Toma Mues: Antes de asesinar a Angelelli matan a un laico y a dos sacerdotes de su Iglesia en la Rioja. Él decía a sus amigos que el círculo se iba cerrando. Además, tres años antes, es insultado y apedreado a la salida de una misa por comerciantes y terratenientes con Amado Menem a la cabeza, e incendian las casas de las Hermanas de la Asunción y la sede del Movimiento Rural.
Fernando: Ese problema fue puntualmente en Anillaco. Pero no era la gente del pueblo de la Rioja, eran los que estaban más vinculados a ciertas familias.
Ignacio: El tema era: “vení a dar misa pero no jodas con eso de armar cooperativas”. Angelelli se puso en contra a los terratenientes al proponer la reforma agraria y la expropiación de tierras. Los curas son buenos cuando sólo se dedican a lo eclesiástico y a la entrega de ropa y alimentos, algo típico de las “damas de beneficencia”.
Fernando: Claro, y hay una gran diferencia entre beneficencia y misericordia. Beneficencia es hacerte un beneficio: te doy un bolsón de ropa, de comida... ahora, la misericordia tiene que ver con rescatar a la persona, tiene que ver con la parábola del buen samaritano. Este qué podría haber hecho: simplemente curarlo, pero no, él se hace cargo. Lo lleva a un albergue, lo cuida... la misericordia es: el dolor del otro es mi dolor. Y supone, en primer lugar, la denuncia del por qué el otro está así. Significa denunciar a los “salteadores de hoy”.
Ignacio: El diario La Nación fue unos de los impulsores de la campaña “El hambre más urgente”, pero no cuestiona los por qué de la miseria y la pobreza. Pareciera que un hongo infeccioso tocó a cierto número de personas y las convirtió en pobres... y en el peor de los casos las termina culpando: “no se han adaptado a los cambios”. Pregonan la beneficencia. Y es lógico, después de todo es un medio que históricamente ha representado, y representa a los “salteadores de ayer y de hoy”.
Fernando: Es una forma de sacarse de encima las culpas. Qué es lo primero que se señala contra el pobre: “no quieren trabajar”. Esto quiere decir que la situación de pobreza está justificada. Es así, el pobre molesta, el pobre te está diciendo en la cara: acá hay una situación de injusticia. De la cual nosotros también, de alguna manera, somos partícipes.
Ignacio: Angelelli denunció las causas de la pobreza y tuvo que enfrentarse a las llamadas “fuerzas vivas” - en realidad “vivos con fuerza” - de la Rioja. Pueblo chico, infierno grande.
Fernando: Ese es el parámetro de cuando la cuestión es evangélica ¿Cuál fue la causa de la muerte de Jesús? Su muerte humana se debió a que El se pone en contra de todo un sistema político, social y religioso que oprimía. La forma de vivir de Jesús lo lleva a su muerte. Justamente, cuando la Iglesia es una Iglesia de la misericordia termina como Jesús, crucificada.
Ignacio: Justamente lo que pasó en la Rioja en el año 1976.
(El Obispo Angelelli, los curas Carlos Murias y Gabriel Longueville, y Wenceslao Pedernera, un catequista y colaborador del Obispo, fueron brutalmente asesinados por fuerzas policiales y militares)
Fernando: Claro, en la Rioja, en la época de Angelelli, tenés una Iglesia que terminó crucificada porque se opuso a todo un sistema político y religioso. Los poderosos utilizan la religión, justamente, para su beneficencia. La mentalidad bien liberal quiere una Iglesia relegada a la sacristía.
Ignacio: Volviendo a Angelelli. Creo que una gran responsabilidad de su asesinato le cabe a la Conferencia Episcopal Argentina. Él, luego del golpe de estado del ’76, envía varias cartas explicando la gravedad de la situación, sin embargo no son tomadas en cuenta sus advertencias.
Fernando: Lo paradójico es que la Iglesia no tuvo ningún inconveniente en reconocer a los mártires de los primeros siglos, aquellos que derramaron la sangre por confesar a Jesús. Es llamativo que tenga tanta dificultad en reconocer a los mártires de hoy. Él no tuvo el apoyo de sus hermanos obispos. Pero hoy la Iglesia lo está reconociendo. La homilía de Bergoglio en La Rioja lo está reconociendo como mártir. Con los curas palotinos, asesinados en el barrio de Belgrano, pasa lo mismo.
Ignacio: Bueno, creo que no les queda otra. Esto me trae a la memoria el reconocimiento por parte del Vaticano, en pleno siglo XX, de las teorías científicas de Galileo Galilei.
Fernando: El tema es: si Angelelli es un mártir, un profeta, es porque de alguna manera encarnó la voz de Dios para nuestro tiempo. Lo que hay que hacer es lo que él decía y eso es lo que no hacemos como Iglesia.
Ignacio: Conmueve la soledad de sus últimos días y la indiferencia de propios y extraños. Recibe el apoyo de Monseñor Zaspe, que viaja a la Rioja, y luego es recibido por el propio Paulo VI. Pero, creo, todo es muy tibio.
Fernando: Yo creo que es importante rescatar en la figura de Angelelli, y de otros tantos, la Iglesia que construyeron. Angelelli fue fiel a las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del documento de Medellín que fue una interpretación del Concilio II aplicado a nuestro continente. Lo que él hizo fue eso: ser fiel a la Iglesia y esa fidelidad lo llevó a ese tipo de compromiso.
Ignacio: Iba más allá de la liturgia católica, trabajaba con los obreros, con los campesinos...
Fernando: Claro, estaba con el proyecto de la reforma agraria, de una sociedad más justa y equitativa. Y para hacer eso te tenés que meter con los poderosos que te van a decir “Padre, yo le doy plata... cómo me hace esto?
Ignacio: Aquí aparece otro gran tema: las contribuciones a la Iglesia, ya sean de parte del Estado o de los grandes grupos económicos.
Fernando: En el Evangelio eso está muy claro. Jesús invita a sus discípulos a hacer una opción por la pobreza. El dinero de alguna manera te ata, que es lo que le pasa a nuestra Iglesia en la Argentina. Estar tan pegada a la subvención del Estado en algún lugar te quita libertad. En cambio una Iglesia pobre es libre. Por eso no puedo entender hoy, desde la claridad del Evangelio, el poder económico y político que la Iglesia tiene en todos los lugares.
Ignacio: La aparición del Movimiento de Curas por el Tercer Mundo es contemporánea de la lucha armada. El Padre Mujica estaba entre los Montoneros y la Tripe A, a Angelelli le pasaba lo mismo. Para algunos eran simples reformistas, para otros curas rojos.
Fernando: Estaban crucificados por izquierda y por derecha. Y además, respecto de la Iglesia, toda la reforma del Concilio II costó mucho y especialmente al Episcopado Argentino, que era muy conservador, mucho más que ahora. Digamos: en los papeles, sí, bárbaro, amén... está todo claro. Ahora, cuando eso vos lo empezás a aplicar... ahí viene el despelote. Esto explica el aislamiento de Angelelli. Él se juega por el proyecto de Iglesia que pedía el Concilio.
Ignacio: Para terminar. Antes me dijiste que estos mártires construyeron. Sin embargo pareciera que sus muertes fueron en vano. Vos qué decís.
Fernando: Como creyente, no puedo decir eso, no porque no sea políticamente correcto decirlo, sino porque creo realmente que la sangre de estos tipos es fermento de vida nueva. Creo, gracias a Dios, que la sangre que derramaron estos mártires de alguna manera está haciendo que nosotros podamos vivir, luchar y soñar por una Argentina distinta.
Mural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra";
y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
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