Director Propietario & Editor Responsable
Ignacio Di Toma Mues
Agosto 2011
Año X | Edición N° 109
Zamudio 5031 | Ciudad de Buenos Aires
redaccion@elbarriopueyrredon.com.ar
Reg. Prop. Intelectual 802.024 / Ley 11.723
Periodico
EL BARRIO VILLA PUEYRREDON
Edicion Agosto 2011

José Luis Alesina, integrante de la asociación civil que propone el rescate del cine, nos relata la historia de su abuelo, José Patti, constructor y primer dueño del Aconcagua.
“Yo admiró al tano porque nunca había ido a la escuela, era autodidacta ciento por ciento, tenía visión para los negocios y para lo constructivo. Tengo 54 años y tuve la suerte de convivir con mi abuelo - mi familia este año cumple 100 años en el barrio. Recuerdo las sobremesas con él, yo era el único nieto varón y siempre me decía “yo a vos te preparo para que ocupes mi lugar” y mirá las vueltas de la vida en donde me encuentra hoy en día”
¿Cuándo se inauguró?
-El cine se inauguró en Noviembre de 1945 con una película rusa: Arcoiris. Ese día se llenó la sala. En la boletería estaban mi tío Antonio Patti y Tito, que fue después el boletero histórico, y mi mamá en el kiosquito que estaba en frente, trabajaba toda la familia. Para el barrio fue un acontecimiento tremendo, es el día de hoy que escucho a los viejos vecinos que cuentan lo que fue tener el cine, y a mí me pega porque están hablando de lo que hizo mi familia.
¿Te contó alguna vez cómo se le ocurrió construirlo?
- Crecí escuchándolo contar la historia de lo que había hecho como constructor, quería alentarme para que yo siguiera en las construcciones. Él hacía casas y departamentos, y una de las casa que tenía se la alquilaba a un paisano suyo, ellos se llamaban paisanos cuando eran del mismo pueblo de Italia, como eran de Sicilia los dos, se conocían de ahí con Pablo Carletto, dueño del cine América ubicado sobre la Avenida América, hoy Mosconi, (estaba en la esquina de Artigas). En verano se le corría el techo para que entrara aire, estamos hablando del año ‘30. Este amigo le empieza a contar a mi abuelo lo que era tener un cine, le gustó la idea de tener un cine en el barrio para no tener que viajar en tranvía hasta el centro. Compró dos lotes sobre la Avenida América, y en 1943 empezó a hacer el desmonte del terreno, ésta era zona de quintas, hasta laguna teníamos (en Cabezón y Bolivia). Muy de a poquito comenzó a construir con la problemática que implicó conseguir materiales durante la Segunda Guerra Mundial.
Y construyó un cine con una calidad que se encontraba en los cines del centro…
- Sí, él se planteó que el cine tenía que ser al barrio lo que era el Aconcagua a la Cordillera de los Andes. Cuando uno nombra la cordillera el ícono es el Aconcagua, es el pico más alto. Él decía que lo más grande del barrio iba a ser su cine, iba a ser el ícono y tenía que tener las mismas calidades y cualidades que una sala del centro. Cuando él contaba a los conocidos sobre el equipamiento que quería, le decían que estaba loco, que cómo iba a poner eso en un barrio, y les contestaba: ¿por qué no?, si los vecinos del barrio son los mismos que van al centro a ver las películas, ¿por qué en el barrio no va a estar cómodo, no va a tener calefacción, no va a tener la misma tecnología?…” ¡Hay que hacer lo mejor!” y quería que fuera para 1500 personas pero la municipalidad se lo habilitó para 1200 (platea con 900 butacas de cuero y 300 en el pullman). También construyó un escenario de madera porque se acostumbraban los números vivos y un sistema de calefacción con calderas.
¿Cómo hizo tu abuelo para conseguir la plata?
- Invirtió sus ahorros e hipotecó su casa para hacer el cine. Cuando estaba toda la parte estructural terminada se asoció con Argentina Sono Film y ellos pusieron el equipamiento de proyectores, telonería y butacas.
El edificio tiene una estructura imponente…
- En 1945 en el barrio había solo casas y mi abuelo quería que el cine se viera desde la General Paz, incluso el cartel con el nombre. Es así que para medir el tamaño de las letras hizo una “A” de madera, la puso en el techo y se fue hasta la avenida General Paz para corroborar que fuera legible desde allí. Luego puso el nombre arriba, en la fachada.
¿Debes tener muchas anécdotas sobre la construcción?
- Cuando estaban construyendo la cabina de proyección mi abuelo se paró frente a la pantalla y desde allí miró hacia la ventana por donde sale el haz de proyección, y algo no le cerraba. Entonces subió a la cabina con un hilo, lo amarró dentro de la cabina, lo tensó hasta la pantalla y se dio cuenta que rozaba contra la baranda del pullman. Además, comprobó que si se paraba en la última fila podía llegar a tocar la proyección, así que pensó que el primer vivo que tapara la proyección le arruinaría la película. Por eso se hizo debajo de la cabina un entrepiso para que diera el ángulo de la proyección.
Durante la reunión nombraste unos ornamentos particulares que ya no están más, ¿a qué te referías?
- Mi abuelo contrató a un escultor italiano conocido de él, y le pidió que hiciera algo referente al Aconcagua para los laterales del hall. A cada lado de las escaleras de acceso al pullman talló un relieve de la Cordillera de los Andes y del otro lado el Aconcagua con un cóndor sobrevolándolo.
Por Mariana VaccaroMural reivindicativo de la lucha de las MADRES DE PLAZA DE MAYO
Salón de actos del establecimiento que en Villa Urquiza alberga al Liceo Nº 11 "Cornelio Saavedra";
y a los Colegios Nº 12 "Reconquista" y Nº 16 "Guillermo Rawson"
© Todos Los derechos Reservados 2011 ~ Rei-Elk ~